“La violencia sexual contra la mujer es una práctica habitual, extendida, sistemática e invisible en el contexto del conflicto armado colombiano.” Corte Constitucional de Colombia, 2008.
Sandra i Carlos vivían en un departamento de Vichada hasta que en julio de 2010 unos soldados les detuvieron acusados de guerrilleros. Los soldados acusaron sexualmente a Sandra.
Las autoridades se han negado a reconocer la declaración de la pareja, y no han recibido ninguna ayuda del Estado. La pareja denunció la agresión de la Fiscalía General de la Nación que ahora investiga el caso. Ha habido muy pocos avances.
Las mujeres sufren abusos sexuales por el simple hecho de serlo. Muy pocos autores de estos crímenes han comparecido ante la justicia. Las defensoras de derechos humanos y las líderes comunitarias son agredidas también sexualmente en represalia por su labor o en un intento de silenciarlas.
Se puede observar que en Colombia, como en muchos otros sitios, hay mujeres que son acosadas sexualmente. Ésas son víctimas.
Los soldados, son un ejemplo clarísimo de actores, que por ejemplo en el caso de esa pareja, se la llevaron acusándoles de guerrilleros y luego abusaron sexualmente de Sandra.
También vemos un claro caso de actores sin el uso de la violencia, como son las defensoras de derechos humanos y las líderes comunitarias. Ellas también, son un caso de víctimas, al ser acosadas sexualmente para conseguir que permanezcan en silencio.
Es una clara violación de los derechos humanos.
Personalmente pienso que nadie debería pasar por eso, y nadie se lo merece.Tampoco entiendo como la justicia no puede hacer nada al respecto, tiene que ser tan duro pasar por algo así. Encima, cuando gente como las defensoras intentan ayudar, no hacen más que salir perdiendo, agrediéndolas a ellas para que no se lo cuenten a nadie y permanezcan en silencio.
Ninguna mujer se merece pasar por esto, y menos aún que haya gente que piense que si, y que sea solo por el hecho de serlo.
Laia Soler Izquierdo (4t ESO A)